La Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG ha remitido documentación técnica a diferentes organismos públicos para aclarar el funcionamiento real de esta tecnología y su nula capacidad para alterar el clima o el ciclo hidrológico.
La Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG, ANSAS, ha iniciado una nueva fase de comunicación institucional con el objetivo de tender puentes entre el sector agrícola, las administraciones públicas y los organismos competentes en materia de territorio, medio ambiente y protección rural.
La asociación ha remitido comunicaciones formales y documentación técnica a diferentes entidades públicas para aportar información veraz, contrastada y fundamentada sobre el funcionamiento de los sistemas antigranizo SPAG, una tecnología utilizada para reducir los daños provocados por el granizo en cultivos agrícolas, instalaciones productivas e infraestructuras expuestas.
Entre los organismos contactados se encuentran la Confederación Hidrográfica del Segura, en sus áreas de Presidencia, Comisaría de Aguas y Servicio de Policía de Aguas; la Confederación Hidrográfica del Júcar, también en Presidencia, Comisaría de Aguas y Servicio de Policía de Aguas; diferentes unidades del SEPRONA en Jumilla, Abarán, Hellín, Almansa y Caravaca; el Puesto de la Guardia Civil de Tobarra; la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha, a través de la Subdelegación del Gobierno en Albacete; y la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete, Unidad de Protección de la Naturaleza, UPRONA.
El objetivo de estas comunicaciones es facilitar a los organismos competentes información técnica que permita comprender la naturaleza real del sistema antigranizo SPAG, evitando interpretaciones erróneas que puedan atribuir a esta tecnología capacidades que no tiene, como alterar la lluvia, modificar el clima, disolver nubes o afectar al ciclo hidrológico.
Desde ANSAS se subraya que el sistema antigranizo SPAG no introduce sustancias químicas en la atmósfera, no utiliza yoduro de plata, no actúa sobre la formación de las nubes y no modifica los procesos de condensación o precipitación. Su funcionamiento se basa en ondas acústicas generadas mediante combustión controlada dentro de una cámara de acetileno y oxígeno, orientadas a interactuar con la estructura del granizo durante su caída, con el fin de reducir su tamaño y su capacidad de daño antes del impacto.
La documentación técnica recopilada por la asociación concluye que estos sistemas no tienen capacidad física para fundir el granizo ni para alterar la fase atmosférica del ciclo hidrológico. Los análisis energéticos disponibles comparan la energía necesaria para producir un cambio de fase del hielo con la intensidad acústica generada por el sistema, concluyendo que la energía disponible es muy inferior a la requerida para modificar físicamente el agua atmosférica.
“Queremos que cualquier valoración pública o administrativa sobre los sistemas antigranizo SPAG se realice desde el rigor técnico y no desde la desinformación. Nuestro compromiso es poner a disposición de los organismos toda la documentación necesaria para resolver dudas, aclarar conceptos y proteger tanto a los agricultores como a la actividad agrícola”, señalan desde ANSAS.
La asociación también advierte de que la difusión de afirmaciones no contrastadas puede generar perjuicios reales para agricultores y empresas que utilizan estos sistemas como herramienta de protección frente a fenómenos meteorológicos adversos. Según ANSAS, la desinformación puede provocar rechazo social, inseguridad jurídica, daños reputacionales e incluso actuaciones contra instalaciones agrícolas destinadas únicamente a preservar la producción.
El granizo continúa siendo uno de los fenómenos meteorológicos más dañinos para el sector agrario. En pocos minutos puede destruir cosechas completas, afectar a la calidad comercial de la producción, provocar daños en madera y estructura vegetal, incrementar la necesidad de tratamientos posteriores y comprometer la viabilidad económica de explotaciones agrícolas.
En este contexto, ANSAS defiende que la protección antigranizo debe entenderse como una herramienta de adaptación y resiliencia para el campo, especialmente en cultivos vulnerables como frutales, cítricos, viñedos, almendros, hortalizas y otras producciones de alto valor.
La asociación mantiene su disposición a colaborar con administraciones públicas, organismos técnicos, comunidades de regantes, cooperativas, asociaciones agrarias y titulares de explotaciones que deseen conocer en profundidad el funcionamiento de estos sistemas.
Con esta iniciativa, ANSAS refuerza su papel como entidad de divulgación, colaboración y defensa del rigor técnico, poniendo la evidencia disponible al servicio del sector agrícola y de las instituciones.
Sobre ANSAS
ANSAS, Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG, es una entidad orientada a la divulgación de información técnica y evidencia relacionada con los sistemas antigranizo SPAG. Su objetivo es contribuir a la protección de la agricultura, fomentar el diálogo institucional y poner a disposición de organismos, administraciones y entidades del sector información veraz sobre esta tecnología de protección frente al granizo.

