Desde la era paleolítica, la dehesa salmantina ha sido el hogar de los cerdos ibéricos. Asimismo, es el ambiente óptimo para la producción de embutidos, carnes curadas o frescas y otras delicias elaboradas a partir de métodos ancestrales.

La pasión por el campo y los más rigurosos controles de calidad se han unido en la reconocida marca Torrencinas, un linaje culinario de tres generaciones que se ha adaptado a la era digital para llevar al mundo el sabor inigualable de productos como el exquisito chorizo ibérico de bellota.

Los sabios hacedores de los productos ibéricos de bellota más famosos llevan a las mesas de los cinco continentes todo el sabor de su arte a través de las ventas desde su página web, el sitio ideal para los amantes del sabor, el aroma, la textura y la calidad únicos de sus creaciones.

El proceso de obtención del chorizo ibérico de bellota

Sentir la cantidad perfecta de carne, grasa y especias naturales de uno de los productos estrella de Torrencinas, como lo es el chorizo ibérico bellota, es el último eslabón de una cadena que comienza con la cría del cerdo ibérico en terrenos de la dehesa de Salamanca, en Guijuelo, un ecosistema donde los animales viven libres y se alimentan de manera óptima, sin complementos artificiales.

Tal y como explican los artesanos de Torrencinas, el sabor y la jugosidad del cerdo ibérico parte del sistema de su alimentación. El animal come las bellotas que caen de las encinas, los alcornoques y quejigos en otoño, los cuales aportan una gran cantidad de hidratos de carbono. Estos se transforman en ácido oleico una vez ingeridos, infiltrándose en su masa muscular y dotándole de su buen sabor.

Para potenciar su nivel de excelencia, Torrencinas es la marca premium de Rodilla & González, especialista en carne fresca del cerdo ibérico, que se encarga de la cría, el sacrificio, despiece, curación y envasado, además de ser líder en la distribución de la mejor carne porcina.

La etapa de curación artesanal se cumple en las mismas bodegas de hace siglos. Un maestro jamonero se encarga de que el secado se produzca con aire natural, manejando la ventilación de los cuartos de las salas destinadas a este proceso.

En su presentación cular o lonchado, el chorizo ibérico bellota es el favorito de los amantes de la buena mesa, tanto en el ámbito nacional como fuera de las fronteras españolas. Así mismo, el jamón ibérico de Guijuelo resalta entre las preferencias de los expertos de talla mundial. Como estos, decenas de productos pueden ser adquiridos por unidad o al por mayor en el website de Torrencinas.

La cría de los cerdos ibéricos, su alimentación con bellotas y pasto, la preparación de los sabores, así como el proceso de curación de la carne y la presentación final, hacen que los productos de la marca Torrencinas sean reconocidos como los mejores a nivel internacional, demostrando que el éxito combina lo ancestral con lo moderno. Tal y como lo expresan los líderes de la empresa, se trata de “procesos de ayer, con estándares y calidad de hoy”.